Diario

Diario: 10 de enero de 2024

Hoy me siento compelido a reflexionar sobre un fenómeno que parece cada vez más común en nuestra sociedad: el ciclo vicioso de acostarse tarde y levantarse de mal humor. Es una realidad que, lamentablemente, afecta a muchos, incluido yo mismo en ocasiones.

Anoche, como en tantas otras noches, me encontré atrapado en el brillo hipnótico de las pantallas de mis dispositivos electrónicos. El tiempo pasó sin que me diera cuenta, y cuando finalmente decidí ir a la cama, ya era mucho más tarde de lo que debería haber sido. La consecuencia inevitable: un despertar cansado, sin ganas de hacer nada y con un humor de perros.

Es curioso cómo la noche, que debería ser un momento de descanso y renovación, se convierte en una trampa cuando caemos presos de la adicción a la tecnología. Nos sumergimos en un mundo digital que nos roba no solo el tiempo, sino también la calidad del sueño y, en última instancia, la capacidad de enfrentar el nuevo día con energía y positividad.

Me he dado cuenta de que el momento en que nos levantamos por la mañana puede definir cómo será el resto de nuestro día. Si empezamos con mal humor, sin motivación y con resentimiento por tener que cumplir con nuestras responsabilidades, es probable que arrastremos esa negatividad a lo largo de la jornada.

Es por eso que hoy, a pesar de la falta de sueño y el cansancio, me recuerdo a mí mismo la importancia de comenzar cada día con una sonrisa. El solo hecho de amanecer es un regalo, una oportunidad para empezar de nuevo, para aprovechar al máximo las horas que se nos han dado.

Hoy me comprometo a romper este ciclo destructivo. Apagaré mis dispositivos electrónicos temprano, desconectaré el internet y crearé un ambiente propicio para un sueño reparador y me despertaré con una actitud positiva, lista para enfrentar lo que el día tenga reservado.

Que cada amanecer sea un recordatorio de que tenemos el poder de elegir cómo queremos vivir nuestras vidas. Y que, al darle la bienvenida al nuevo día con gratitud y optimismo, estamos dando el primer paso hacia una vida más plena y satisfactoria.

"El hombre sabio se levanta cada mañana con el firme propósito de enfrentar el día con serenidad y virtud. Como dijo el filósofo estoico Epicteto: 'No esperes que los eventos ocurran como deseas; decide querer que ocurran tal como suceden y serás feliz'."


Comentarios

Entradas más populares de este blog

El Arte Colonial

Los Planos Fotográficos - Actividad 1 P2

Nacimiento del cine